Diario de viaje
Últimas dos semanas: Viene Pau. Paseamos por Europa.
Lunes, Martes, Miércoles... contando los minutos para que llegue Pau. La verdad es que estoy bastaaaaaante nervioso. No por nada malo sino por las ganas que tengo de volver a verla. Seguro me va a pasar lo mismo la otra semana cuando esté pensando en volver a ver a los gordos y a mi suegra. Que aunque sea mi suegra, la quiero y la extraño mucho igual.
Ya es Jueves. Ayer me la pasé buscando data sobre como trakear un vuelo. Me di cuenta de que soy un inútil. Menos mal que Lean ya lo tuvo que hacer algo. Encontró un sitio que tiene un flash con un google maps embebido que te va mostrando donde están los aviones que entran al territorio holandes. Es muy lindo pero el avión de Pau todavía no llegó a España siquiera. Ya no cuento los días. Cuento las horas. Y pronto van a ser minutos. El primer avión llega a las 2:36 a Barajas. Recuperaron bastante tiempo porque la salida se retrasó 34 minutos. Ahora son las 12:50 así para el momento de escribir esto, faltan menos de dos horas.
Los chicos de la oficina me tiraron la onda de ir a tomar algo a la salida. Entre ir a buscar a Pau a Schiphol y el tren a Berlín de mañana no voy a poder y voy a parecer un cortado. Así que les tiré la onda de ir el viernes que viene aunque después tenga que convencerla a Pau de que venga conmigo a tomar algo.
Ya son las 6. Me voy cagando a buscarla.
Pasé por la florería para comprarle tulipanes pero está cerrada. Una pena. Se va a tener que contentar con mi sonrisa nomás :P. Me tomo el tren y la espero. Sale bastante rápido!. HOLAAAAA. =) Está todo en orden. Las valijas llegaron sin problemas y ella está preciosa. Está re flaca como me gusta a mi. Si no le partí una costilla del abrazo que le pegué, estuve cerca.
Estamos en el aeropuerto. La llevo a dar un paseito por el shopping del aeropuerto pero cortito porque con las valijas es una inchapelotes andar por aca. Aunque Schiphol es grande y muy cómodo. Vamos a cenar a un barcito de adentro del aeropuerto. Al que fui con mi jefe cuando yo llegué a Holanda y me recibió. Nos pedimos una ensalada sanguche y un postrecito con glasé. Pero a Pau mucho no le gustó el glasé. Lo que te aniquila, son los miniwaffles de cortecía. Una de las cosas que más puntos tiene en el balance "sano/natural/rico" Realmente me podría comer 3 kilos de esos.
Le muestro como funcionan los trenes, saco su boleto (porque yo tengo ida y vuelta) y vamos a Leiden. Se largó la lluvia así que nos mojamos un poco. Pero mágicamente te secás al toque. Una vez dentro del depto, una toallita y ya estamos. Lean no está todavía así que empezamos a comodar algunas cosas.
Llegó Leandro. Cortita la visita. Creo que se clavó un sanguchito, un capítulo de alguna serie en el Comedy Centraal y se fue al Proost. El proost es un bar que yo no conozco ni creo que vaya a conocer. Dicen que está hecho en lo que antes era una iglesia. Pero ni idea. Cuando terminamos de acomodar algunas cosas con Pau, la convenzo de ir a dar una vueltita. Básicamente recorremos casi todo Leiden. Está casi todo cerrado pero es mejor que nada, porque ya mañana nos vamos a Berlín. Después de dar vueltas por varios monumentos históricos, iglesias, bares, canales, puentes, calles angostitas, negocios... terminamos en un barcito. Ella quería algo liviano. Tipo un café. Pero no había así que terminamos con una cerveza. Para ella pedí una "dulce" porque justamente Pau no toma cerveza porque no le gusta lo amargo. Me dieron una cerveza negra... creo que la marca creo que era Grolsch. Y yo me pedí lo que me pido siempre: Una Palm.
De ahí dimos un par de vueltas más y nos fuimos a descansar. Lean ya estaba en el depto asi que tratamos de no hacer mucho bardo y nos dormimos al toque. Es increible lo mucho que la extrañé.
Viernes. Me despierto más temprano para arreglar algunas cosas. Pau se queda durmiendo. Que aproveche todo lo que pueda. Me pego una ducha como todas las mañanas, le dejo algunas notas con guias para que pueda hacer algo durante el día y comprar algo para comer (porque en el depto creo que no queda una mierda). Justo antes de irme, se levanta Lean. Me vengo a la ofi y atrás cae Lean. Se debe haber caido de la cama.
Pau se despierta 11:30. Perfecto. Que aproveche que esta semana vamos a gastar mucha energía.
El 3G en el depto está andando para la mierda. Se le corta todo el tiempo. Espero que no se le complique mucho. Acá ya son las 13hs. En 4 horas me voy a la chota. Mucho "exaitment" para una sola semana.
Lo que viene a continuación, lo escribo desde Buenos Aires tratando de recordar toda la semana porque yo lo venía redactando bien en un archivo de texto en mi netbook pero de repente en París se apagó y no prendió nunca más. Mi sospecha es que Pau la haya usando apoyada en la cama, no ventiló y reventó la fuente. Pero como no lo sé, voy a ver qué recupero.
Bueno. Llega la hora. A las 16:45 del Viernes cierro todo, saludo a todos los chicos de la manera más rápida posible. Rápida pero sin dejar de ser cortez. O eso espero. Al menos lo intenté. Ellos saludan en la despedida de la misma manera que en el recibimiento. Creo que no pasan de un "chau che.. ta luego". Así que sin mucho espamento, a las 17 levanté campamento y me fui pedaleando al depto. Muy contento porque se avesinaba una semana muy movida, intensa y con repleta de conocimientos nuevos.
En el depto, Pau ya tenía todo bastante acomodado. Yo me encargué de las cosas de electrónica como la netbook, la cámara de fotos, el celu con GPS y el 3G. Salimos y todo se hizo de acuerdo al plan. Exitados nos encaminamos directo a Leiden Centraal para tomar el tren a Amsterdam. Una vez en Amsterdam Centraal, con los pasajes a Berlín en la mano, vamos derechito al andén. Obvio que no escatimo en demotraciones de lo mucho que conozco para asomprarla a Pau. Pero convengamos que cualquier salame que vive 3 meses en un lugar, aprende a usar las cosas. Ella está un poco nerviosa pero yo por ahora la voy conteniendo. Sé que para ella Amsterdam es un caos. De todas maneras los pingos se ven en la cancha y una vez que salgamos de Holanda, ya no conozco más nada.
Ahí está el tren. Nunca vi un tren con tantos vagones. En algún lado leí que a medida que van pasando las estaciones, se van conectando y desconectando otros vagones. Por eso es muy importante que te quedes en el vagón que se te asigna. Porque podés llegar a aparecer en Moscú.
Llegamos a tiempo. Abordamos y pegamos una mirada rápida. El vagón es de tipo "harry potter". Con el pasillo al costado y las cabinas del otro. Cada cabina tiene 6 asientos porque es 2da clase. Aunque hay bastante espacio porque estamos solos. Los asientos son muy cómodos y como todo en Europa, está muy bien cuidado. Nos instalamos en la cabina y
Ya es Jueves. Ayer me la pasé buscando data sobre como trakear un vuelo. Me di cuenta de que soy un inútil. Menos mal que Lean ya lo tuvo que hacer algo. Encontró un sitio que tiene un flash con un google maps embebido que te va mostrando donde están los aviones que entran al territorio holandes. Es muy lindo pero el avión de Pau todavía no llegó a España siquiera. Ya no cuento los días. Cuento las horas. Y pronto van a ser minutos. El primer avión llega a las 2:36 a Barajas. Recuperaron bastante tiempo porque la salida se retrasó 34 minutos. Ahora son las 12:50 así para el momento de escribir esto, faltan menos de dos horas.
Los chicos de la oficina me tiraron la onda de ir a tomar algo a la salida. Entre ir a buscar a Pau a Schiphol y el tren a Berlín de mañana no voy a poder y voy a parecer un cortado. Así que les tiré la onda de ir el viernes que viene aunque después tenga que convencerla a Pau de que venga conmigo a tomar algo.
Ya son las 6. Me voy cagando a buscarla.
Pasé por la florería para comprarle tulipanes pero está cerrada. Una pena. Se va a tener que contentar con mi sonrisa nomás :P. Me tomo el tren y la espero. Sale bastante rápido!. HOLAAAAA. =) Está todo en orden. Las valijas llegaron sin problemas y ella está preciosa. Está re flaca como me gusta a mi. Si no le partí una costilla del abrazo que le pegué, estuve cerca.
Estamos en el aeropuerto. La llevo a dar un paseito por el shopping del aeropuerto pero cortito porque con las valijas es una inchapelotes andar por aca. Aunque Schiphol es grande y muy cómodo. Vamos a cenar a un barcito de adentro del aeropuerto. Al que fui con mi jefe cuando yo llegué a Holanda y me recibió. Nos pedimos una ensalada sanguche y un postrecito con glasé. Pero a Pau mucho no le gustó el glasé. Lo que te aniquila, son los miniwaffles de cortecía. Una de las cosas que más puntos tiene en el balance "sano/natural/rico" Realmente me podría comer 3 kilos de esos.
Le muestro como funcionan los trenes, saco su boleto (porque yo tengo ida y vuelta) y vamos a Leiden. Se largó la lluvia así que nos mojamos un poco. Pero mágicamente te secás al toque. Una vez dentro del depto, una toallita y ya estamos. Lean no está todavía así que empezamos a comodar algunas cosas.
Llegó Leandro. Cortita la visita. Creo que se clavó un sanguchito, un capítulo de alguna serie en el Comedy Centraal y se fue al Proost. El proost es un bar que yo no conozco ni creo que vaya a conocer. Dicen que está hecho en lo que antes era una iglesia. Pero ni idea. Cuando terminamos de acomodar algunas cosas con Pau, la convenzo de ir a dar una vueltita. Básicamente recorremos casi todo Leiden. Está casi todo cerrado pero es mejor que nada, porque ya mañana nos vamos a Berlín. Después de dar vueltas por varios monumentos históricos, iglesias, bares, canales, puentes, calles angostitas, negocios... terminamos en un barcito. Ella quería algo liviano. Tipo un café. Pero no había así que terminamos con una cerveza. Para ella pedí una "dulce" porque justamente Pau no toma cerveza porque no le gusta lo amargo. Me dieron una cerveza negra... creo que la marca creo que era Grolsch. Y yo me pedí lo que me pido siempre: Una Palm.
De ahí dimos un par de vueltas más y nos fuimos a descansar. Lean ya estaba en el depto asi que tratamos de no hacer mucho bardo y nos dormimos al toque. Es increible lo mucho que la extrañé.
Viernes. Me despierto más temprano para arreglar algunas cosas. Pau se queda durmiendo. Que aproveche todo lo que pueda. Me pego una ducha como todas las mañanas, le dejo algunas notas con guias para que pueda hacer algo durante el día y comprar algo para comer (porque en el depto creo que no queda una mierda). Justo antes de irme, se levanta Lean. Me vengo a la ofi y atrás cae Lean. Se debe haber caido de la cama.
Pau se despierta 11:30. Perfecto. Que aproveche que esta semana vamos a gastar mucha energía.
El 3G en el depto está andando para la mierda. Se le corta todo el tiempo. Espero que no se le complique mucho. Acá ya son las 13hs. En 4 horas me voy a la chota. Mucho "exaitment" para una sola semana.
Lo que viene a continuación, lo escribo desde Buenos Aires tratando de recordar toda la semana porque yo lo venía redactando bien en un archivo de texto en mi netbook pero de repente en París se apagó y no prendió nunca más. Mi sospecha es que Pau la haya usando apoyada en la cama, no ventiló y reventó la fuente. Pero como no lo sé, voy a ver qué recupero.
Bueno. Llega la hora. A las 16:45 del Viernes cierro todo, saludo a todos los chicos de la manera más rápida posible. Rápida pero sin dejar de ser cortez. O eso espero. Al menos lo intenté. Ellos saludan en la despedida de la misma manera que en el recibimiento. Creo que no pasan de un "chau che.. ta luego". Así que sin mucho espamento, a las 17 levanté campamento y me fui pedaleando al depto. Muy contento porque se avesinaba una semana muy movida, intensa y con repleta de conocimientos nuevos.
En el depto, Pau ya tenía todo bastante acomodado. Yo me encargué de las cosas de electrónica como la netbook, la cámara de fotos, el celu con GPS y el 3G. Salimos y todo se hizo de acuerdo al plan. Exitados nos encaminamos directo a Leiden Centraal para tomar el tren a Amsterdam. Una vez en Amsterdam Centraal, con los pasajes a Berlín en la mano, vamos derechito al andén. Obvio que no escatimo en demotraciones de lo mucho que conozco para asomprarla a Pau. Pero convengamos que cualquier salame que vive 3 meses en un lugar, aprende a usar las cosas. Ella está un poco nerviosa pero yo por ahora la voy conteniendo. Sé que para ella Amsterdam es un caos. De todas maneras los pingos se ven en la cancha y una vez que salgamos de Holanda, ya no conozco más nada.
Ahí está el tren. Nunca vi un tren con tantos vagones. En algún lado leí que a medida que van pasando las estaciones, se van conectando y desconectando otros vagones. Por eso es muy importante que te quedes en el vagón que se te asigna. Porque podés llegar a aparecer en Moscú.
Llegamos a tiempo. Abordamos y pegamos una mirada rápida. El vagón es de tipo "harry potter". Con el pasillo al costado y las cabinas del otro. Cada cabina tiene 6 asientos porque es 2da clase. Aunque hay bastante espacio porque estamos solos. Los asientos son muy cómodos y como todo en Europa, está muy bien cuidado. Nos instalamos en la cabina y





